AUTOR/ES: Giulio Mazarino
ISBN: 9788483466223
AÑO: 2007
EDICION: 001
IDIOMA: Castellano
ENCUADERNACIÓN: TAPA DURA
PÁGINAS: 160
DIMENSIONES: 130 x 196
PESO: 216
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PUNTOS CLAVE: Un libro como este se lee para sacar provecho. Pero no vayáis a creer que os ayudará a convertiros... Un libro como este se lee para sacar provecho. Pero no vayáis a creer que os ayudará a convertiros en un hombre de poder. No porque sus máximas sean malas son todas buenas, sino porque lo que nos cuenta es lo que el hombre de poder ya sabe, a menudo de forma instintiva. En este sentido, no es tan solo un retrato de Mazarino, es un retrato robot de uso diario, para vuestra actividad cotidiana. Del prólogo de Umberto Eco.
DATOS DEL AUTOR: Giulio Mazarino, conocido como el cardenal Mazarino, nació en Pescina, Italia, en 1602 y murió en el castillo de Vincennes en 1661. Tras educarse en Roma, estudió en la Universidad de Alcalá de Henares. Sirvió varios años como diplomático a las órdenes del Papa hasta que, por presiones de los Habsburgo, que lo veían como una extensión del cardenal Richelieu #a quien sucedería#, se inclinó definitivamente del lado francés. En 1643, dos años después de recibir el capelo cardenalicio, fue nombrado Ministro Principal del Estado de Francia. Tras la muerte de Luis XIII, Mazarino gobierna bajo la regencia de Ana de Austria en nombre del joven rey Luis XIV. Se mantuvo en el cargo hasta la muerte. Mazarino continuó la política anti-Habsburgo de Richelieu y cimentó el expansionismo de Luis XIV. A sus éxitos militares y diplomáticos, entre los que se cuenta la firma del Tratado de Westfalia en 1648 que dio fin a la Guerra de los Treinta Años de una manera muy ventajosa para Francia, se contrapone la impopularidad de sus medidas fiscales y lo interesado de su política religiosa en Francia y la Santa Sede, que le acarrearon no pocos detractores. En 1659 promovió, también con réditos positivos, el Tratado de los Pirineos con España. A su muerte legó al E stado todos sus bienes, que ascendían a unos 35 millones de libras y lo señalaban, probablemente, como el hombre más rico de la historia de Francia.